Dolor de hombro: ¿por qué es importante y cómo cuidarlo?

dolor de hombro

La mayoría de las personas van a tener o han tenido algún dolor de hombro a lo largo de su vida. Tanto es así, que se sitúa en el top 3 de motivos de consulta en fisioterapia. Si estás leyendo esto, es porque seguramente has tenido alguna lesión en esta zona, conoces a alguien que le ha pasado algo similar o simplemente te dedicas a esto y quieres ampliar conocimientos.

Esto suele producirse por la gran cantidad de partes que lo componen, algunas de ellas con sensores que nos indican que algo puede estar pasando ahí dentro, y a que lo utilizamos tanto (o deberíamos) en las actividades de la vida diaria que puede afectarse por sobrecarga, sobreuso, sobreesfuerzo…¡e incluso por falta de carga o inactividad!

Por lo tanto, aunque pensemos en él como una sola articulación en sí, al ser la base para todos los movimientos que hagamos con los brazos y estar formado por varios elementos, se entiende más como un complejo articular.

¿Por qué duele el hombro? Síntomas y dudas más frecuentes

El principal problema y motivo de consulta suele ser el dolor de hombro, a la hora de realizar un gesto que antes nunca me había molestado, como coger un vaso lleno, colocar algo en el estante o abrir una goma en clase de pilates.

En otras ocasiones, puedo notar cosas como inflamación en la propia bola del hombro, calambres u hormigueos en el brazo que bajan incluso hasta los dedos, el cuello rígido, falta de fuerza al coger algo que pese, dificultad para abrir la cerradura de casa o cansancio de brazo al conducir un rato aunque lo ponga en el reposabrazos. ¿Te suenan de algo? Además de estas sensaciones, nos encontramos con estas dudas frecuentes que iremos resolviendo poco a poco:

  • ¿Por qué me duele el hombro al levantar el brazo?
  • ¿Es una simple tendinitis o algo más grave?
  • ¿Debo dejar el brazo inmovilizado si me duele?
  • ¿Cómo puedo fortalecerlo sin lesionarme en el gimnasio?

¿Por qué el hombro es una articulación tan compleja?

Se trata de una de las articulaciones que más usamos en el día a día. Nos sirve a la hora de manipular objetos, coger cosas, escribir, conducir, pulsar un botón o abrir puertas, por poner algunos ejemplos.

El hombro es una estructura en suspensión que depende de la coordinación perfecta de varios componentes para funcionar sin dolor. Su alta movilidad hace que sufra un poco en cuanto a estabilidad, exigiéndonos un cuidado activo y constante.

En este sentido, y al estar implicado en tantos movimientos cotidianos, cuando ocurre una lesión de hombro nos puede limitar la rutina en mayor o menor medida. Es aquí cuando debemos ir pensando en acudir lo antes posible al fisioterapeuta.

Lesiones de hombro más frecuentes

Estas son algunas de las lesiones de hombro más frecuente

  • Hombro congelado.
  • Tendinopatía del manguito rotador.
  • Calcificaciones.
  • Artrosis.
  • Fracturas.
  • Luxaciones.
  • Lesiones del labrum.

¿Qué hacer cuando aparece el dolor de hombro?

Si vamos a intentar autogestionarlo, lo primero es mantener unos hábitos saludables.

No nos puede faltar mantener un estilo de vida activo, en el que será fundamental entrenar las diferentes capacidades que tenemos, sobre todo la fuerza.

Entrenar de manera progresiva, controlar la movilidad, mantenernos flexibles, cuidar la ergonomía o higiene postural y un descanso adecuado pueden ser recomendables en estos casos.

Cuando todo lo anterior no sea suficiente, si el problema se alarga excesivamente en el tiempo o los síntomas son cada vez más frecuentes o intensos, lo indicado será entonces buscar ayuda profesional y dejarse asesorar por nuestro equipo de especialistas.

Nuestra experiencia en el tratamiento del dolor de hombro

Tras casi 10 años en estas instalaciones tenemos amplio recorrido en estos casos.

Algunos miembros más veteranos de nuestro equipo llevan más de 15 años de consulta atendiendo pacientes en clínica.

Otros han trabajado también preparando a deportistas de élite, individuales o colectivos, asesorando a atletas lanzadores sobre cómo mejorar su rendimiento deportivo (balonmano, tenis, pádel, rugby, jabalina, remo, lucha, gimnasia deportiva o waterpolo).

Por ello, podrás obtener pautas de prevención, consejos detallados o recomendaciones personalizadas, ya que contamos con varios expertos. No dudes en consultar tu caso y ver juntos cómo podemos ayudarte.

Errores frecuentes cuando aparece el dolor de hombro

No entrenar fuerza general (¡y específica!) de esta zona, no hacer pausas o descansos durante horas porque tengo mucho trabajo, hacer continuamente movimientos muy repetitivos siempre con la misma mano por ser la dominante y nunca usar la otra, estarían contraindicados en este caso.

A veces, podemos ir notando pequeños cambios en el día a día, que no les damos mayor importancia y se dejan pasar en el tiempo, por no querer escuchar demasiado a nuestro cuerpo o bien confiar en la propia historia natural («ya se quitará»).

Algunos ejemplos serían cuando me pongo el cinturón de seguridad en el coche, intento llegar detrás de la espalda en la ducha o si duermo de lado sobre ese hombro pero me despierta durante la noche y me impide descansar como antes.

Tener signos o síntomas en momentos así ya es indicativo de que algo nos puede estar pasando. Lo mejor es acudir a consulta para descartar y establecer así un diagnóstico diferencial.

En la práctica clínica, a veces observamos ciertos patrones erróneos que pueden dificultar tu proceso de recuperación:

  • Reposo absoluto.
  • Tratar solo el síntoma.
  • Ejercicios genéricos inadecuados.

¿Cómo cuidar el hombro día a día?

Para cuidar tus hombros en el día a día y aliviar esas molestias leves, puedes aplicar los siguientes consejos preventivos.

Ejercicios de movilidad

Realiza movimientos pendulares: inclínate hacia adelante apoyado en una mesa, deja el brazo relajado y haz pequeños círculos para descomprimir así la articulación. Haz estiramientos suaves.

Evita pesos asimétricos

No cargues bolsos o mochilas muy pesadas siempre en un solo hombro. Lo ideal es ir variando y prepararme para ello.

Cuida tu postura al dormir

Si te duele un hombro al descansar, túmbate sobre el lado sano y abraza un cojín grande bajo el brazo dolorido.

Pausas activas

En trabajos de oficina, echa los hombros atrás juntando suavemente las escápulas cada 1-2 horas para liberar la tensión acumulada.

Cómo tratamos el dolor de hombro en Eshmún Sport Clinic

En nuestra Clínica Deportiva contamos con una Unidad de Hombro específica para estos casos, compuesta por un equipo interdisciplinar con expertos en Salud y Ejercicio.

Nuestras compañeras de administración atenderán tu caso concreto y, en función de las necesidades u objetivos, se te dará cita lo antes posible con algún/a especialista para valorarte mediante diferentes cuestionarios, pruebas manuales y, seguramente, ecografía.

Nuestro enfoque en el tratamiento de dolor de hombro

En nuestro centro, el enfoque es siempre activo y global.

Evitamos protocolos cerrados. Creemos en ese abordaje más activo de la lesión, por lo que directamente en consulta y desde el primer día haremos tests de movilidad, palpación, ecografía, algún ejercicio específico y seguramente se te darán pautas para casa, por darle así continuidad.

Cuando un paciente acude por dolor de hombro, realizamos una exploración exhaustiva para identificar dónde está el origen del problema, evaluando no solo el hombro, sino también el cuello, la zona dorsal y el control escapular.

El proceso consta de varias fases adaptadas a cada persona.

Control de los síntomas

Mediante terapia manual, técnicas específicas y aparatología complementaria.

Readaptación funcional

Devolver el rango de movimiento completo a la articulación y poder realizar actividades cotidianas.

Fortalecimiento progresivo

Aprender ejercicios de fuerza específicos para el manguito rotador y los estabilizadores escapulares (ejercicios de rotación externa o trabajo del serrato anterior con bandas elásticas), fundamentales para prevenir futuras recaídas.

Prevención

Por tanto, es necesario acudir preferiblemente con ropa cómoda, toalla y botella de agua.

No es necesario venir acompañado/a excepto en caso de menores de edad.

Conclusión

Como vemos, el hombro es una articulación compleja pero fascinante a la vez, más predispuesta o quizás vulnerable a lesiones debido a su alta movilidad.

Cuidarlo implicaría más que mantener buenas posturas, que también; intentar que éstas duren lo menos posible, es decir, hacer pausas o descansos breves en los que podemos movernos, estirar o dar un paseo. En definitiva, evitar el sedentarismo.

No es necesario evitar como tal movimientos repetitivos por encima de la cabeza, sino prepararnos bien para ello, entrenando nuestro cuerpo para hacer esos gestos y aplicando carga progresiva, preferiblemente de manera individual y supervisada.

Sobre todo, mantener su musculatura activa y fuerte. El mejor tratamiento es una buena prevención, y nunca es tarde para empezar o ponerse a ello.

Ante cualquier dolor agudo o persistente, acudir a un fisioterapeuta para una valoración individualizada es el paso más seguro y eficaz para recuperar la funcionalidad completa del brazo a medio y largo plazo.