Problemas de succión en recién nacidos: una causa frecuente de dolor durante la lactancia

problema de succión en recién nacidos

La succión del recién nacido desempeña un papel fundamental en el éxito de la lactancia. De hecho, muchos problemas de succión en recién nacidos pueden estar detrás de síntomas como dolor al dar el pecho, grietas en los pezones, sensación de pinchazos, irritación o tomas poco eficaces. Aunque a menudo estas molestias se normalizan, la realidad es que la lactancia no debería ser dolorosa. Cuando el dolor aparece de forma persistente, es importante identificar la causa para encontrar una solución.

Problemas de succión en recién nacidos: ¿por qué pueden provocar dolor durante la lactancia?

Existen múltiples factores que pueden provocar dolor durante la lactancia. Entre los más frecuentes se encuentran:

  • Un agarre superficial o ineficaz.
  • Alteraciones en la succión del bebé.
  • Problemas de coordinación entre succión, deglución y respiración.
  • Falta de fuerza o resistencia oral.
  • Frenillo lingual restrictivo.
  • Patrones de succión masticatoria.

La evidencia científica señala que un mal posicionamiento y un agarre inadecuado son algunas de las causas más frecuentes de dolor en el pezón durante la lactancia. Cuando el bebé no consigue realizar un agarre profundo, aumenta la presión sobre el pezón y aparecen molestias que pueden ir desde una ligera sensibilidad hasta grietas importantes que dificultan continuar con la lactancia.

Cómo identificar los problemas de succión en recién nacidos

La alimentación del recién nacido implica mucho más que la simple extracción de leche. Para que la lactancia sea eficaz y confortable, es necesario que exista una buena coordinación entre la boca, la lengua, la mandíbula y la respiración del bebé.

Durante una valoración especializada analizamos aspectos como:

  • La anatomía oral del recién nacido.
  • La movilidad de la lengua.
  • La presencia de posibles restricciones del frenillo.
  • La coordinación de la succión.
  • La fuerza y eficacia del patrón de alimentación.
  • La calidad del agarre al pecho.

El objetivo es identificar la causa real del problema y no limitarse únicamente a tratar los síntomas. En muchos casos, pequeños ajustes pueden marcar una gran diferencia en la experiencia de lactancia de la madre y el bebé.

¿Qué es un agarre profundo y por qué es tan importante?

Un agarre profundo permite que el bebé extraiga la leche de forma eficiente y cómoda tanto para él como para la madre.

Cuando el bebé introduce una parte suficiente de la areola en la boca y utiliza correctamente la lengua, la presión se distribuye de manera adecuada y disminuye significativamente el riesgo de dolor y lesiones.

Por el contrario, un agarre superficial suele provocar:

  • Dolor durante las tomas.
  • Grietas en el pezón.
  • Irritación persistente.
  • Tomas largas e ineficaces.
  • Menor transferencia de leche.

Por ello, una parte fundamental de la intervención consiste en enseñar a la familia estrategias para favorecer un agarre más profundo y funcional.

Frenillo lingual y lactancia: cuando la lengua no puede moverse correctamente

Uno de los motivos que puede dificultar la lactancia es la presencia de un frenillo lingual restrictivo, conocido popularmente como «frenillo corto».

No todos los frenillos generan problemas, pero cuando limitan la movilidad de la lengua pueden afectar al agarre y aumentar el dolor durante la lactancia. Los bebés con anquiloglosia sintomática pueden presentar dificultades para realizar una succión eficaz y mantener un buen agarre al pecho.

Sin embargo, es importante recordar que no todos los problemas de lactancia se deben a un frenillo. Por eso resulta fundamental realizar una valoración funcional completa antes de atribuir el origen del problema a una única causa.

Evaluación de los problemas de succión en recién nacidos

Cada bebé es diferente y no existe una única explicación para todos los problemas de lactancia.

Por eso, en consulta realizamos una valoración objetiva y detallada de la alimentación del recién nacido para identificar qué está ocurriendo exactamente.

A través de la observación de la toma, la exploración oral y el análisis del patrón de succión, podemos detectar factores que estén dificultando la lactancia y diseñar un plan de actuación adaptado a cada familia.

Además de identificar posibles alteraciones anatómicas o funcionales, proporcionamos pautas prácticas para mejorar el agarre, optimizar la succión y favorecer una alimentación más eficaz y cómoda.

¿Cuándo consultar si sospechas que existen problemas de succión en tu bebé?

Puede ser recomendable solicitar una valoración si aparecen situaciones como:

  • Dolor persistente al dar el pecho.
  • Grietas que no terminan de curar.
  • Pezones deformados tras la toma.
  • Tomas muy largas o poco eficaces.
  • Chasquidos durante la lactancia.
  • Escasa ganancia de peso del bebé.
  • Sospecha de frenillo lingual.
  • Sensación de que el bebé se cansa rápidamente al comer.

Una intervención temprana puede ayudar a resolver muchas dificultades antes de que afecten al bienestar de la madre, al crecimiento del bebé o a la continuidad de la lactancia.

La lactancia no debería doler

Aunque muchas madres escuchan frases como «es normal que duela al principio», el dolor persistente no debe considerarse una parte inevitable de la lactancia.

Detrás de unas grietas, unos pinchazos o una irritación constante puede existir una alteración en la succión o en el agarre que puede ser evaluada y tratada. Identificar a tiempo los problemas de succión en recién nacidos permite comprender qué está ocurriendo realmente y ofrecer soluciones individualizadas para que la lactancia sea una experiencia más cómoda, eficaz y satisfactoria para toda la familia.

Una valoración especializada puede marcar la diferencia entre convivir con el dolor o disfrutar de una lactancia confortable y efectiva desde los primeros meses de vida.

¿Necesitas ayuda con problemas de succión en recién nacidos?

En Eshmún Sport Clinic contamos con un servicio especializado de logopedia neonatal y pediátrica, centrado en el abordaje de las dificultades de alimentación desde el nacimiento.

Nuestro equipo trabaja con bebés, niños y familias que presentan problemas de succión, lactancia, disfagia neonatal y pediátrica, alimentación complementaria y alteraciones del desarrollo orofacial.

El objetivo es mejorar la seguridad, eficacia y bienestar durante la alimentación, identificando de forma precisa la causa de las dificultades y ofreciendo un tratamiento individualizado basado en la evidencia científica.

Durante la valoración clínica analizamos de forma detallada la succión del bebé, el agarre al pecho, la coordinación entre succión-deglución-respiración y posibles factores como el frenillo sublingual o alteraciones funcionales orales que puedan estar influyendo en la lactancia.

A partir de ahí, acompañamos a cada familia con pautas prácticas y tratamiento específico para mejorar la experiencia de alimentación desde los primeros días de vida.

👉 Si sospechas que tu bebé puede tener problemas de succión en recién nacidos o estás viviendo una lactancia dolorosa o difícil, puedes solicitar una valoración con nuestro equipo de logopedia neonatal y pediátrica.