Ejercicio físico y presión arterial

El ejercicio es una de las principales armas contra este tipo de poblaciones, ya que normaliza los valores de T.A. disminuyendo las resistencias periféricas.

El ejercicio aeróbico nos permite obtener adaptaciones más rápidas y cronificadas si lo mantenemos en el tiempo. El ejercicio de fuerza, también ayuda a normalizar los valores, aunque en menor medida que el aeróbico, lo ideal parece ser integrar los 2 tipos en el trabajo diario.

El volumen prima sobre la intensidad; es decir, preferimos una dosis media diaria de ejercicio que pocos días de alta intensidad

Aunque parezcan pequeños, esos cambios de mmHg (milimetro de mercurio) son grandes, tan solo reducir 2mmHg implica una reducción del riesgo de enfermedad coronaria importante (9-6%) y  de accidente cerebrovascular de hasta un 14-17%.

Como curiosidad…Los valores diurnos en reposo son los que más cambian y la dieta debe ser un complemento.

Siempre me gusta añadir que no existen fórmulas mágicas, ni dos personas iguales, pero si no sabemos por donde empezar, esto son ítems básicos que harán que nos equivoquemos lo menos posible.

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